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RITMO


El ritmo puede concretarse en varias medidas, siendo las más habituales el octosílabo o arte menor y el endecasílabo o arte mayor. Cada estrofa o poema concreta su ritmo en los acentos; así por ejemplo, el soneto suele encontrar su acento principal en la sexta o séptima sílaba.

En la poesía latina el poeta no se guiaba por sílabas sino por pies métricos, es decir, la distribución sucesiva de sílabas tónicas y sílabas átonas.De este modo el ritmo puede contemplarse como la distribución de las sílabas átonas en el verso, y midiéndose desde la primera tónica hasta la última.

Lo que haya antes de la primera tónica será anacrusis, y siempre acabará en átona (si es llana, cuenta como tónica la anteúltima sílaba, si es esdrújula resta 1, si es aguda suma 1, y si es sobreesdújula existe un acento secundario en la palabra, ya que no puede haber más de dos sílabas átonas -ni menos de una- entre tónicas).

ACENTO ESTRÓFICO

A efectos de cómputo silábico todo verso tiene siempre un acento en la penúltima sílaba, ya que si el verso acaba en acentuación aguda, la sílaba se alarga, añadiéndose una sílaba más, y si acaba en palabra esdrújula, las dos últimas sílabas se acortan, equivaliendo a una sola. Este acento fijo en la penúltima sílaba recibe el nombre de ACENTO ESTRÓFICO.

LA ACENTUACIÓN DEL VERSO ENDECASÍLABO

En el caso de versos de 11 sílabas, (por razones en que no nos vamos a detener), su ritmo es claramente identificable por la posición del primer acento en el verso. Así, se han distinguido cuatro tipos fundamentales:

Verso enfático: Cuando el primer acento recae en la primera sílaba del verso.
Son versos de ritmo muy marcado, intenso.

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

Verso heroico: Cuando el primer acento recae en la segunda sílaba del verso.
Son versos de ritmo llano, equilibrado y uniforme.

serán ceniza, mas tendrán sentido.

Verso melódico: Cuando el primer acento recae en la tercera sílaba del verso.
Versos de ritmo suave y apacible.

beberán por demás mis secos labios.

Verso sáfico: Cuando el primer acento recae en la cuarta sílaba del verso.
Son versos de ritmo lento y sosegado.

evocaré nuestras pasadas glorias

POSICIÓN DE LOS ACENTOS DEL VERSO

Todos los acentos del verso que coinciden con el acento estrófico en situarse en sílaba par o impar son acentos rítmicos. Por ejemplo, si el acento estrófico va en sílaba par, todos los acentos del verso que vayan en sílaba par son acentos rítmicos; y al verso se le considera de ritmo yámbico; de la misma forma, si el acento estrófico va en sílaba impar, todos los acentos del verso que vayan en sílaba impar son acentos rítmicos.

Los acentos del verso que no coinciden con el signo, par o impar, del acento estrófico, son acentos extrarrítmicos.

Por fin, puede darse el caso de que junto a una sílaba que lleva acento rítmico aparezca otra sílaba acentuada; el acento de esta sílaba es acento antirrítmico.

No es suficiente con mantener la medida de los versos y su rima. Para que una poesía sea totalmente bella, sus versos han de tener eso que se llama armonía acentual. Cada verso tiene una melodía interior que está en relación con el tipo de acentuación de las palabras. El acento de las sílabas podemos compararlo con las notas musicales: Sílabas tónicas = notas agudas. Sílabas no tónicas = notas musicales menos agudas o bajas.

Todo lo dicho, podemos estudiarlo utilizando de partida el siguiente soneto de Francisco de Quevedo:

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.
(Francisco de Quevedo)

Se trata de un soneto endecasílabo, es decir, de once sílabas métricas. Todas las palabras de alta tonalidad llevan acento en su sílaba tónica aunque no lo necesiten ortográficamente.
Dentro de algunos versos se puede producir la pausa interna; no es obligada, puede existir o no. Si existe, el verso se denomina verso pausado; si no existe, verso impausado. La pausa interna permite la sinalefa.
La pausa del verso se produce al final de cada verso y es de obligado cumplimiento.

La pausa de estrofa se produce al final de cada estrofa y es también obligada.

LA TONALIDAD ACENTUAL

El verso 1º tiene 14 sílabas gramaticales pero como hay sinalefas, en definitiva, tienen 11 sílabas métricas.

Los versos 2, 6, 7, 9, 10, 12 y 14; poseen 13 sílabas gramaticales, pero como hay sinalefas, en definitiva, tienen 11 sílabas métricas.

Los versos 2, 4, 5 y 8; tienen 12 sílabas gramaticales, y 11 sílabas métricas.

Los versos 11 y 13 tienen 11 sílabas gramaticales y por tanto 11 sílabas métricas.

Por lo tanto, todos los versos tienen 11 sílabas métricas y la composición se llama soneto endecasílabo.

LA PAUSA VERSAL Y LA CESURA

Las pausas principales de la poesía son las que ocurren en el final de un verso (pausa del verso); en el final de una estrofa (pausa de estrofa); y en el interior de versos compuestos (cesura).

Estas pausas rechazan cualquier sinalefa entre dos versos o hemistiquios seguidos. Pero también se dan las pausas dentro de algunos versos para enfatizar más correctamente lo que se intenta transmitir.

La sinalefa es la pronunciación en una sola silaba de la vocal final de una palabra y la vocal inicial de la siguiente. En los textos en verso, la sinalefa afecta a la medida del verso, disminuyendo el número de sílabas del mismo. Así, por ejemplo, en el endecasílabo de Garcilaso de la Vega:

"Los cabellos que al oro oscurecían"

que y al forman al contarlos una sola sílaba métrica por sinalefa, lo mismo que -ro y os-, con lo que el endecasílabo cuenta con sus once sílabas preceptivas.

Nótese que la sinalefa se diferencia de la elisión por conservar el timbre de las dos vocales mientras que en la elisión se suprime uno de los sonidos vocálicos.

En el siguiente verso se puede apreciar claramente el uso de la sinalefa para hacer versos de menor tamaño.

"Salve al pueblo que intrépido y fuerte
a la guerra morir se lanzó
cuándo en bélico reto de muerte
sus cadenas de esclavo rompió."

En la pronunciación debería escucharse así:
"Salveal pueblo queintrépidoy fuerte
a la guerra morir se lanzó
cuándoen bélico reto de muerte
sus cadenas deesclavo rompió."

Encabalgamiento es un efecto poético que consiste en cortar una frase inacabada al final del verso, y continuarla en el siguiente verso.

Existen dos tipos: el encabalgamiento suave (en el que apenas se rompe la unidad de la frase al cortarla) y el brusco o abrupto (en el que se deja sentir ese corte violenta y repetidamente). Cuando el encabalgamiento abrupto ocupa tres sílabas o menos, se denomina braquistiquio, y sirve para subrayar o destacar el significado de una expresión entre dos pausas fuertes. En un comentario de texto, el encabalgamiento se debe situar en el nivel fónico de los aspectos verbales.

Aquí un ejemplo de encabalgamientos, las expresiones entre comillas en esta lira de Fray Luis de León:

"Bien como la ñudosa
carrasca", en alto risco desmochada
"con hacha poderosa
de ser despedazada"
del hierro, torna rica y esforzada...

Licencias métricas

Existen determinadas convenciones para escandir (medir el número de sílabas) un verso escrito en lengua española:

* Si el verso acaba en palabra aguda, se le cuenta una sílaba más, salvo en la métrica medieval galaico-portuguesa, por la ley de Mussafia, así llamada en honor al romanista Adolf Mussafia, y en la lírica castellana influida por aquella.

* Si termina por el contrario en palabra esdrújula, se le cuenta una menos.

* Cuando se forma un diptongo o bien un hiato entre el final o comienzo de una palabra y el comienzo o final de otra, puede contarse una sola sílaba mediante la licencia poética conocida como sinalefa, que no debe confundirse con el metaplasmo de la elisión.

* Las sinalefas más fáciles para el oído son obligatorias, las más duras (entre vocales tónicas o una vocal átona y una tónica) son optativas.

* Si se rompe una sinalefa, se denomina a esa licencia poética dialefa.

* Si, por el contrario, el hiato existe en el interior de una palabra y la conveniencia del poeta dicta que ha de reducirse a una sola sílaba para disminuir el número de sílabas del verso, se crea una sola sílaba transformando el hiato en un diptongo mediante la licencia poética denominada sinéresis, que rebaja el timbre de la más débil de las vocales del hiato para hacer posible el diptongo: "león > lion", "héroe > herue".

* Por el contrario, si la conveniencia del poeta dicta que ha de aumentarse el número de sílabas de un verso, se puede romper un diptongo creando un hiato artificial y señalándolo con dos puntos encima de la vocal más débil, que ve elevado su timbre para posibilitar la creación del hiato y que por lo tanto se creen dos sílabas distintas en vez de una: "Rüina > Roína". A esta licencia poética se le denomina diéresis.

* Cuando existe sinalefa entre la vocal final de un verso que termina en palabra llana y la vocal inicial de la primera sílaba del verso siguiente, se le llama a tal licencia poética sinafía. Tal licencia se suele dar cuando al menos uno de los dos versos es corto, por ejemplo entre octosílabos y tetrasílabos, y se explica por la falta de autonomía tonal del verso corto. La sinafía no suele utilizarse desde fines del siglo XV.

* Cuando un verso termina en sílaba aguda y al verso siguiente le sobra una sílaba, se le añade al verso anterior. Esta licencia se utilizó cuando al menos uno de los dos versos es corto y se denomina compensación. La causa es la misma que en el caso anterior, y no suele utilizarse desde fines del siglo XV, al igual que la sinafía.

* El verso se puede adaptar a la medida requerida mediante los llamados metaplasmos, una serie de supresiones o adiciones de sonidos en las palabras. Existen los siguientes:

+ Elisión: supresión de una vocal final o grupo de vocales finales de una palabra situada ante otra que empieza por vocal. Si la vocal que se pierde es la de la segunda palabra, se denomina elisión inversa. Debe distinguirse claramente de la sinalefa, pues en la sinalefa no se pierde el timbre de la vocal y en la elisión sí.

La elisión es común en italiano, y fue adoptada en algunos casos por poetas del Renacimiento español muy influidos por los italianos, como Garcilaso y Fernando de Herrera. "A la vida y salud d'un tal amigo".

+ Aféresis: supresión de sílaba a comienzo de palabra. ejem.: ora (por agora o ahora).

+ Síncopa: supresión de sílaba en centro de palabra. ejem.: espirtu por espíritu o vían por veían.

+ Apócope: supresión de sílaba a final de palabra. ejem.: val (valle).

* Puede darse el caso de una rima asonante equivalente o simulada, también denominada rima vocálica relajada, es decir, una rima asonante en cuya sílaba átona final se encuentra una de las vocales i o bien u que entonces suenan como equivalentes a e y o respectivamente, como en el caso de la palabra Venus, que puede usarse para rimar en e - o.

* En el caso de la rima, se evita la mezcla en el mismo poema de rima consonante y asonante. No debe utilizarse la misma palabra dos o más veces en la rima ni utilizar homónimos. Tampoco debe rimar una palabra simple con su compuesta y deben rehuirse las rimas en desinencias verbales, porque son demasiado frecuentes.

* A veces se da la llamada dislocación acentual por medio de la cual se pone acento en una sílaba átona y se deja como átona la sílaba tónica a que debía corresponder. Eso se da especialmente en los poemas destinados al canto, por la necesidad de seguir el ritmo más marcado, o en los poemas burlescos, o por la necesidad del poeta de elaborar un verso rítmicamente correcto.

* En el Siglo de Oro de la lírica española, la hache inicial que proviene de la efe inicial etimológica latina ha de leerse con aspiración y por tanto no puede existir sinalefa al ser muda: "Y por tu gran valor y hermosura" (Garcilaso).

* Los versos de más de once sílabas poseen siempre algún tipo de cesura o pausa interna que impide la sinalefa entre las vocales que se encuentran separadas por la misma.



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